Ayer estaba cavilando sobre mis problemillas con una obra que estamos haciendo, y se me ocurrió preguntarle a mi hijo de 6 años. Resulta que en una casa en un pueblo, estamos decidiendo qué tipo que tejas escoger, si tejas cerámicas, o tejas de hormigón.
“Pues las que sean más resistentes, ¿no?” dijo él. Qué fácil. Visto así, tiene razón. Las que sean más resistentes. Pues las de hormigón tienen 2000 N de resistencia a flexión, y las cerámicas de tipo mixto 1200 N. Aunque resisten más las de hormigón, es difícil que una teja mixta cerámicas se rompa. Así que en la práctica son parecidas. Pero las de hormigón pesan más. Y por otro lado, es un pueblo con un invierno muy duro, muchas heladas, y si las tejas absorben mucha agua, se romperán al congelarse. Parece que las de hormigón tienen un coeficiente de absorción de agua menor que las de cerámica.
Después le expliqué: “Es que las de hormigón suelen ser bastante feas, y las cerámicas son más bonitas”. A lo que él respondió: “Pero da igual que sean feas, porque dentro de tu casa no las ves. Y por fuera tampoco se ven mucho, ¿no?” Ya, claro. Otro momento en que yo me quedé sin argumentos. Realmente este tejado no se va a ver mucho desde arriba. Y eligiendo con un poco de gusto el color y el acabado de una teja de hormigón igual no son tan feas. No tienen la forma de las tejas cerámicas curvas de toda la vida, sino que las que no son planas tienen una curva picuda.
Os dejo unas fotos para comparar:
Teja de hormigón:

Teja mixta cerámica, en pieza, y colocada:

Otro intento: Yo: “Es que nosotros en el proyecto habíamos elegido teja cerámica, pero ahora el constructor dice que él prefiere poner de hormigón, porque es más fácil de colocar, y resiste mejor las heladas.” Él: “¿Y no tendrá que elegirlo el dueño?” Pues sí, claro. En última instancia tendrá que elegir él. Pero el arquitecto es el que le tiene que asesorar, ¿no?. En cuanto al tema de que son más fáciles de colocar, no es exactamente así. Yo creo que la colocación es igual de fácil, o difícil, con ambos tipos, pero este constructor en concreto ha colocado mucha teja de hormigón, y no tanta de cerámica, sobre todo en tejados no ortogonales, así que tiene más práctica. Entonces la cuestión está en elegir una teja de hormigón bien colocada, o una cerámica que quizá quede mal puesta.
Y otro tema: la normativa municipal exige teja cerámica o similar a la que se pone por esa zona. Y en el proyecto al que se ha dado la licencia está contemplada teja cerámica. Así que si ahora cambiamos nos salimos de la licencia concedida. Pero en más de la mitad del pueblo se ha colocado teja de hormigón, y el arquitecto municipal no le ve problema, en principio, siempre que el color sea rojo, o terroso.
En cuanto al precio, es parecido, algo más caras las de hormigón.
En fin, que la decisión aún está en el aire, pero tendente a las de hormigón. Pero hay un tema subyacente de fondo, y es la capacidad de decisión del arquitecto. Obviamente el dueño es el que manda, pero casi siempre va a fiarse de lo que el arquitecto le aconseje. Pero muchas veces lo que el arquitecto cree que es mejor (constructiva o formalmente), el constructor no lo ve así, o no lo sabe colocar bien. Yo siempre he tenido el criterio democrático de que el arquitecto no es dios, y no puede venir y decir “hágase”, aunque realmente me gustaría que fuese así. Pero no mucha gente de la profesión piensa así. ¿Y vosotros, qué pensáis?